Steppen Wolf

A short story inspired on Herman Hesse´s titltle but written in 1999 in Spain

Steppen Wolf

The dense drizzle falls on the leaden streets of Madrid.

A man, like almost all men here, walks alone, wrapped in a gray scarf. He never looks up and frequently stumbles into the shadows of other people.

When he arrives in the Moncloa neighborhood, someone greets him and he does not respond. His world is different. The walls begin to enclose his reduced sphere and the doors become thinner.

One blue night, on Calle de la Princesa, he discovers freedom.

He stops on the bridge and contemplates the majesty of the stars in the sky, looks below and is disturbed by the rivers of fleeting lights of fast cars.

On his way home, the same voice greets him again, but he still does not respond. Before entering the building where he rents a room, he goes to the tobacconist’s and buys postage stamps and some cigarettes, puts the letter in the mailbox on the corner and disappears.

Days go by and, finally, the building’s post office delivers an envelope marked “Unknown”. He places it on the table, next to the mountain of letters returned from his longed-for Romania. He lights a cigarette and drinks anxiously.

The wait is over, he sentences, and heads down the street to Gran Via. On the way he stumbles again with the same shadows of the people he knows. He looks for someone to greet, but no one stops. When he reaches the Calle de la Princesa he has the sudden idea of observing the sky and heads for the bridge. It is very late and the winter cold mocks his sober attire.

He feels tiny in the middle of the universe. The lights of the cars obscure his ideas and he goes to meet the stars under the wide ‘bridge of the suicides’.

The wind spreads his tobacco smell and his scarf is almost hanging on the railing. The wind spreads his tobacco smell and his scarf is almost hanging on the railing.

The following week, the Madrid City Council decided to place solid glass screens in front of the bars of the bridge; however, at night, many wolves, steppen or not, are still seen prowling the area.

A story from the book Obsesiones, by Rossemarie Caballero. Spanish edition Tahiel ediciones, Buenos Aires, 2016

El lobo estepario

Cae la tupida llovizna sobre las calles plomizas de Madrid.

Un hombre, como casi todos los hombres aquí, camina solitario, envuelto en una bufanda gris. Nunca levanta la vista y frecuentemente tropieza con las sombras de otras gentes.

Al llegar al barrio de la Moncloa, alguien le saluda y él no responde. Su mundo es otro. Las paredes comienzan a cercar su reducido ámbito y las puertas adelgazan.

Una noche azul, por la Calle de la Princesa, descubre la libertad.

Se detiene sobre el puente y contempla la majestuosidad de las estrellas en el cielo, mira debajo y se turba ante los ríos de luces fugaces de los veloces automóviles.

De regreso a casa, de nuevo le saluda la misma voz, pero él sigue sin responder. Antes de ingresar en el edificio donde alquila una habitación, se acerca al estanco y compra timbres de correo y algunos cigarrillos, deposita la carta en el buzón de la esquina y desaparece.

Transcurren los días y, por fin, el estafeta del edificio le entrega un sobre con el rótulo “Desconocido”. Lo deposita sobre la mesa, junto a la montaña de cartas devueltas de su Rumania añorada. Enciende un cigarrillo y bebe con ansiedad.

La espera terminó, sentencia, y se dirige calle abajo, hasta la Gran Vía. En el camino tropieza nuevamente con las mismas sombras de las gentes que conoce. Busca a quien saludar, pero nadie se detiene. Al llegar a la Calle de la Princesa le viene la súbita idea de observar el cielo y se dirige hasta el puente. Es muy tarde y el frío invernal se burla de su sobria vestimenta.

Se presiente ínfimo en medio del universo. Las luces de los coches le oscurecen las ideas y va a encontrarse con las estrellas bajo el ancho ‘puente de los suicidas’.

El viento esparce su olor a tabaco y su bufanda queda casi colgando de la baranda.

A la semana siguiente, el Ayuntamiento de Madrid decide colocar pantallas de vidrio macizo delante de las barras del puente; sin embargo, por las noches se suele ver todavía muchos lobos, esteparios o no, merodeando solitariamente el área.

Rossemarie Caballero

Madrid, 1999

A short story inspired on Herman Hesse´s titltle but written in 1999 in Spain
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