Abdulrazak Gurnah: El Nobel por escritos sobre el colonialismo y el destino de los refugiados

El artículo de un escritor boliviano radicado en Suecia sobre el ganador del Nobel de Literatura 2021

Abdulrazak Gurnah gana el Nobel por sus escritos sobre el colonialismo y el destino de los refugiados

Por Javier Claure C.

El pasado 7 de octubre, el secretario permanente de la Academia Sueca, Mats Malm, anunció el nombre del novelista Abdulrazak Gurnah como ganador del Premio Nobel de Literatura 2021.

Abdulrazak Gurnah es un escritor y crítico literario nacido en Zanzíbar (Tanzania). A los 18 años abandonó su país a consecuencia de la persecución a ciudadanos árabes. En 1966 llegó al Reino Unido como refugiado, y allí empezó a estudiar. Primero en el Christ Church College y luego obtuvo un doctorado en la Universidad de Kent, en donde trabajó como catedrático de postgrado en el departamento de inglés, hasta su jubilación. Según el jurado, la obra de Gurnah se caracteriza por la “penetración intransigente y compasiva en los efectos del colonialismo y el destino del refugiado en el abismo entre culturas y continentes”.

El autor de “Memory of Departure” (Recuerdos de la Partida) ha escrito en total diez novelas, y dos de ellas están traducidas al sueco: “Paraíso” (Paradiset) y “El último regalo” (Den sista gåvan). En realidad, es poco conocido. Y, por consiguiente, su nombre no figuraba en las quinielas ni en las apuestas acerca del Premio Nobel de Literatura 2021. Tampoco sus obras eran pronunciadas por labios de expertos en literatura. En otras palabras, el nombramiento de Abdulrazak Gurnah, como ganador del Premio Nobel de Literatura, cayó en Suecia, y en el mundo entero, como una estrella por la que nadie apostaba un centavo. Y este asombro se refleja tanto en la prensa sueca como internacional. Algunos titulares de los periódicos suecos más importantes:

Diario Sueco (Svenska Dagbladet): “Es hora de darse cuenta de que las personas que no son blancas pueden escribir”.

Noticias del Día (Dagens Nyheter): “Es triste que los escritores poscoloniales tengan que escribir en inglés”.

El Expreso (Expressen): “Una elección mística de la Academia Sueca”.

Diario de la Tarde (Aftonbladet): “Pánico y confusión cuando se presentó el nombre del ganador del Premio Nobel de Literatura”

A nadie se le pasó por la mente que este escritor tanzano, se llevaría el galardón literario más preciado del mundo. Muchos editores suecos han reconocido su ignorancia sobre el flamante ganador del Nobel de Literatura. Y han dicho: “debemos ser sinceros, no conocemos al escritor. De pronto somos tan suecos, tan insulares, tan ignorantes y tan descubiertos”. Una persona dijo en el noticiero: “Nunca he leído algo de su autoría, no sé quién es ”. Gunnar Bolin, director de un programa cultural de la Radio P1 aseguró que jamás escuchó el nombre del laureado con el Premio. Mientras que Stefan Jonsson, crítico literario del periódico “Noticias del Día” y catedrático de la Universidad de Linköping, dijo que la elección de Abdulrazak Gurnah nos lleva a conocer una literatura que no se encuentra fácilmente en Suecia. Y acotó: “Ahora el Premio Nobel cumple su potencial en todo el sentido de la palabra: abrir puertas a otros mundos, a otras vidas humanas que no conocemos”.

Al mismo tiempo, periodistas, literatos, expertos y personas que les gusta el mundo de la literatura pensaban que el escritor keniano Ngugi Wa Thiong’o, eterno candidato, quizá sería el galardonado con el Premio. Aunque a decir verdad, en la Academia Sueca se barajan varios nombres: Haruki Murakami (Japón), Ahmad Said; más conocido como Adonis (Siria), Scholastique Mukasonga (Rwanda), Mia Couto (Mozambique), Jamaica Kincaid (Antigua y Barbuda), Mircea Cartarescu (Rumanía), etc.

Gurnah ha escogido el idioma de Shakespeare para narrar historias. Y las críticas no tardaron en llegar. Algunos comentaristas cuestionan el porqué de utilizar el idioma inglés colonialista, haciendo alusión que mejor sería que se exprese en suajili, lengua que se habla en su país de origen.

Pero más allá de eso, todos se preguntan: ¿Cómo ha sido la elección de Abdulrazak Gurnah?

Para nadie es nuevo que desde el inicio del Premio Nobel de Literatura, en 1901, la Academia Sueca ha otorgado el Premio, en la mayoría de los casos, a escritores europeos y norteamericanos. Según una estadística de la propia Academia Sueca, los países con más Premios Nobel de Literatura son: Francia 15, Estados Unidos 13, Gran Bretaña 12, Alemania 8, Suecia 8, Italia 6, España 5, Polonia 4, Irlanda 3 y Dinamarca 3. El testamento de Alfred Nobel establece que el Premio Nobel debe ser otorgado a personas que “hayan realizado el mayor beneficio a la humanidad”. Pero también para aquellas personas que ”hayan producido la obra más sobresaliente de tendencia idealista dentro del campo de la literatura”. Pero… ¿Cómo interpretar esa frase ambigua? Cada período histórico está marcado por diferentes modas, características, conflictos, acontecimientos, contradicciones, coyunturas, etc. Es decir, la vida fluye por una cadena de factores históricos y sociales. Y a medida que va pasando el tiempo, creo que se han llevado a cabo diferentes interpretaciones del testamento de Alfred Nobel dependiendo de la época.

El nigeriano Wole Soyinka, que también escribe en inglés, fue el primer escritor africano que recibió el Premio Nobel de Literatura en 1986. Y Toni Morrison, fue la primera escritora negra norteamericana, que lo recibió en 1993. Es decir, la Academia Sueca tuvo que esperar 35 años para otorgar el Premio Nobel de Literatura a otro escritor africano. ¿De qué depende? ¿Existen diferentes criterios para elegir a escritores o poetas tomando en cuenta el país de procedencia? o ¿Será que la Academia Sueca ha saldado una cuenta pendiente que tenía con escritores de otros continentes?

En este contexto, es oportuno señalar que tras los escándalos que se desataron en la Academia Sueca, en el 2018, a consecuencia de agresión sexual a ciertas mujeres, el presunto mal manejo de las finanzas de la Academia y la falta de transparencia en el trabajo que realizan los miembros, la Academia se hundió en una crisis profunda. Y, como resultado de ello, no se concedió a nadie el Premio Nobel de Literatura. La Academia se desprestigió ante los ojos del mundo. Algunos miembros renunciaron, Jean-Claude Arnault, esposo de Katarina Frostenson (renunció a la Academia) fue a parar a la cárcel por violar a una mujer dos veces, y la élite cultural sueca exigía cambios en la Academia.

Para lavar la imagen de la Institución Nobel, se creó un nuevo Comité Nobel conformado por cuatro miembros de la Academia y cinco expertos externos. Este Comité tenía dos objetivos: cambiar la visión eurocentrista de la Academia y poner fin a situaciones bochornosas. También es oportuno señalar que la Academia Sueca cuenta con cuatros nuevos miembros: Åsa Wikforss (silla nr. 7), Anne Sward (silla nr. 13), Ellen Mattson (silla nr. 9) y Tua Forsström (silla nr. 18).

Pero, a pesar de estos esfuerzos, la Academia seguía sufriendo de ceguera. En 2019 otorgaron el Premio Nobel de Literatura a Peter Handke (Austria). El mismo año se entregó el Premio, de 2018, a Olga Tokarczuk (Polonia). Y el año pasado Louise Glûck (Estados Unidos) fue homenajeada con el Premio. Entonces tomando en cuenta los componentes arriba mencionados, la Academia Sueca no tenía otra alternativa que otorgar el Premio a un escritor que no haya nacido en Estados Unidos ni en Europa. Y la respuesta contundente a una serie de preguntas, viene de la boca de Anders Olsson, miembro del Comité Nobel, quien se expresó de la siguiente manera: “Tenemos los ojos abiertos hacia escritores que podrían llamarse poscoloniales. Nuestra mirada se hace más amplia con el tiempo. Y el objetivo de la Academia es vigorizar nuestra visión de la literatura en profundidad. Por ejemplo la literatura en el mundo poscolonial”.

Sin embargo, surge la pregunta: ¿Será que el próximo Premio Nobel de Literatura recaerá en un escritor de América Latina? ¿De Asia? o ¿Quizá nuevamente en un escritor de África?

* Javier Claure C., poeta y escritor de Bolivia radicado en Suecia. Próximo artículo. Entrevista a Per Wästberg de la Academia Sueca y miembro del comité Nobel.

Bolivia en Estocolmo: Encuentro de poetas y narradores

A 30 años de aquel inolvidable evento,  el “Primer Encuentro de Poetas y Narradores Bolivianos en Estocolmo”, 1991

El escritor Javier Claure relata el acontecimiento y abre sus recuerdos sobre aquel singular evento. Acá un rinconcito para a saudade!

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De izq. a derecha: Ruth Cárdenas, Homero Carvalho, Pedro Shimose, Alberto Guerra (†), Nora Zapata, Edwin Salas (†) (atrás), Víctor Montoya, Héctor Borda, Javier Claure, Ricardo Pastor, Luis Vélez (atrás), Tito Silva y Luis Andrade.
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De izq. a derecha: Nora Zapata, Ruth Cárdenas, Homero Carvalho y Javier Claure.

  Recuerdos de un encuentro literario
                              Por Javier Claure C.

Hace treinta años, en el mes de septiembre, se llevó a cabo el “Primer Encuentro de Poetas y Narradores Bolivianos” en Estocolmo, y aún recuerdo los acontecimientos como si hubiesen ocurrido ayer. Cuatro amigos interesados en la literatura: Edwin Salas (†), Ángel Ontiveros, Víctor Montoya y el autor de esta nota, organizaron este evento que tuvo gran éxito en Estocolmo y buena repercusión en Bolivia.

A Edwin Salas lo conocí en la universidad cuando estudiaba informática. Por aquel entonces, él estaba haciendo un doctorado en ingeniería mecánica.

A Víctor Montoya lo conocí en la presentación del poemario “Datos para la biografía de un hombre”, del poeta argentino Chiche Diamanario (seudóni mo de Mario Chichelnitzky), quien actualmente vive en Barcelona. Y con Ángel Ontiveros iniciamos una amistad en los años 80. Nuestro afán por la literatura nos llevaba a reunirnos horas de horas para conversar e intercambiar ideas. En los veranos, aprovechando el sol que aparece en Suecia, solíamos juntarnos en el parque Ivar Lo, un lugar hermoso cerca de un inmenso lago en pleno centro de Estocolmo. Ahí realizábamos nuestras pequeñas tertulias. Fue en una de esas reuniones que surgió la idea de hacer un encuentro de poetas y narradores bolivianos. Al principio solamente era un sueño porque, como bien es sabido, todo sueño fracasa sin el soporte económico. La pregunta era entonces: ¿Cómo financiar este proyecto literario?

Nos repartimos tareas. En lo que a mí respecta, los otros compañeros del grupo decidieron designarme secretario de hacienda. Así lo señala el protocolo firmado por Edwin Salas (†) y Ángel Ontiveros el 1 de abril de 1990. Me lo entregaron ese mismo día cuando tuvimos una reunión. En dicho documento, Salas figura como auditor; aunque, a decir verdad, los otros dos miembros del grupo siempre estaban presentes en el momento de rendir cuentas. Debo señalar con orgullo que nuestro grupo jamás tuvo ambiciones de lucro. Simple y llanamente se trataba de un gesto altruista. Queríamos hacer conocer al pueblo sueco y a la colonia latinoamericana, la literatura boliviana. Me propuse, entonces, hacer un trabajo de hormiga para conseguir ayuda económica. Escribía cartas a diferentes Instituciones suecas. Y poco a poco los logros iban saliendo a la luz. Mientras tanto, los otros compañeros trabajaban por su cuenta. Nos reuníamos cada cierto tiempo para informar los avances. Y la verdad es que todo marchaba como viento en popa. Lo que inicialmente era una simple ilusión se tornaba en realidad.

El 17 de enero de 1990, organizamos una tertulia en los locales del Centro Socio-Cultural Boliviano (Bredäng). Publicamos un pequeño folleto titulado “Poetas Bolivianos en Suecia, Noche Literaria”, en la que participaron: Héctor Borda, Víctor Montoya, Olga V. de Arizcurinaga (†), Edwin Salas (†), Ángel Ontiveros, Yerko Rhea Salazar y Javier Claure. Fue una noche muy agradable y concurrida en la que el poeta orureño, Héctor Borda, leyó sus poemas durante una hora. El mismo año, el 24 de noviembre a las 19:00 horas, organizamos otra tertulia, también en los locales del Centro Socio-Cultural Boliviano, pero eta vez en Karlaplan. Para esa fecha nos dimos a conocer como grupo “Noche Literaria”. Publicamos nuevamente un cuadernillo, titulado “Poetas y Narradores Bolivianos en Suecia”, en cuyo prólogo se advierte: “Uno de los objetivos fundamentales de estos encuentros literarios es el de preparar el ambiente para el futuro encuentro de poetas y narradores bolivianos en Europa, a efectuarse en septiembre de 1991. La colonia boliviana, en Suecia, estará muy bien representada”. Los participantes en esta velada cultural fueron: María Joaniquina, Ángel Ontiveros, Juan Carlos Romero, Humberto Vásquez (†) y Javier Claure. Y los invitados especiales de la noche: Bernarda Díaz (poetisa chilena), Mario Romero (†) (poeta argentino) y Ana Rojas Portillo (declamadora boliviana).

El grupo “Noche Literaria” siguió trabajando hasta que finalmente vio el sueño realizado.

Tuvimos el honor de tener en Estocolmo a las siguientes personas:
Ruth Cárdenas, poetisa (Sucre, Bolivia, 1957), llegó desde Italia.
Ricardo Pastor, escritor (La Paz, Bolivia, 1940), llegó desde Estados Unidos.
Pedro Shimose, poeta (Riberalta, Bolivia, 1940), llegó desde España.
Nora Zapata, poetisa (Cochabamba, Bolivia, 1945), llegó desde Suiza.
Homero Carvalho, escritor (Santa Ana, Bolivia, 1957), llegó desde Bolivia.
Alberto Guerra (†), poeta (Oruro, Bolivia, 1932 – 2006), llegó desde Bolivia.
Otros escritores y poetas bolivianos radicados en Suecia, quienes además habían publicado libros, eran:
Héctor Borda, poeta (Oruro, Bolivia, 1927)
Víctor Montoya, escritor (La Paz, Bolivia, 1958)
Edwin Salas (†), poeta (Casarabe, Bolivia, 1954)
Olga V. de Arizcurinaga (†), poetisa (La Paz, Bolivia, 1927)

En realidad, en el documento enviado al Instituto Sueco, el 3 de octubre de 1990, figuraban dos escritores más que no pudieron llegar por motivos de trabajo. La convocatoria para este acontecimiento cultural se lanzó la misma fecha, y estaba orientada a todos los bolivianos residentes en Europa, o cualquier otra parte del mundo, que hayan publicado libros. De esta manera, se sumaron también al encuentro por cuenta propia Luis Vélez Serrano (filólogo cochabambino, llegó desde Suiza), Luis Andrade (poeta chuquisaqueño, llegó desde Bolivia) y Tito Silva (escritor beniano, llegó desde Holanda).

El encuentro comenzó el día viernes 13 de septiembre de 1991, a las 08:45, en los locales de ABF (Asociación para la educación de los trabajadores). Después de un discurso de bienvenida; Pedro Shimose, poeta beniano, habló de “Indigenismo y las Culturas Andinas”. A continuación, el poeta orureño Héctor Borda presentó una ponencia acerca de los “500 Años de Explotación”. Y para terminar la mañana Alberto Guerra, también poeta orureño, disertó sobre “Igualdades y Desigualdades entre dos Continentes”. Por la tarde, el poeta chuquisaqueño, Luis Andrade, habló de su ponencia referente al “Idioma Español”, y se continuó con debates, lectura de textos y conclusiones.

El sábado 14 inició la mañana el escritor Homero Carvalho, disertando sobre “Europa en la Literatura Boliviana”. Después de una breve pausa, Ruth Cárdenas y Nora Zapata hablaron de sus experiencias como poetas bolivianas radicadas en Europa. Seguidamente, el filólogo Luis Vélez argumentó acerca de “El Lenguaje y sus Consecuencias”. Después del almuerzo, Víctor Montoya y Edwin Salas (†) explicaron sus ponencias. A las ocho de la noche se llevó a cabo un programa cultural con grupos de baile y música boliviana. Esa noche tuve la oportunidad de leer algunos de mis poemas. Edwin Salas (†) era el presentador del acto, y pidió al público un aplauso por mis aportes para la realización de este hermoso festival literario. Este gesto de honestidad se ha grabado en mi cabeza para siempre.

El domingo 15, el periódico sueco Noticias del Día (Dagens Nyheter) publicó una nota acerca del encuentro. Anders Cullhed, catedrático de literatura de la Universidad de Estocolmo, escribió este artículo que empieza de la siguiente manera: “La barbarie que era nuestro terruño –dioses toscos, vikingos salvajes y un idioma duro como el hierro– ha interesado siempre a una cantidad de almas ardientes del otro lado del mundo. Uno de ellos es el magnífico poeta boliviano de principios de siglo Ricardo Jaimes Freyre”. Y se pregunta ¿Qué sabemos de la literatura boliviana? Respondiéndose él mismo: “De su literatura no sabemos nada. La mujer de temple Domitila Chungara despertó atención con sus informes sobre la vida de los mineros en los años 70, y la editorial Askild & Kärnekull publicó, en 1983, la novela de Augusto Céspedes “El metal del diablo”, sobre los magnates del estaño y sobre maldiciones. Eso es todo en sueco…”.

Ese mismo domingo hicimos un hermoso viaje en barco a Finlandia, donde continuaron las bromas, anécdotas y pequeñas tertulias informales. El poeta Héctor Borda, con su buen humor, arrancaba largas risas. Me acuerdo cuando estuvimos paseando por la cubierta del barco a eso de las seis de la tarde, el sol se estaba entrando y se veía una mezcla de bellos colores en el cielo (así se puede ver en algunas fotos de mi álbum). Caminado por los pasillos Alberto Guerra me decía: “Sigue adelante, eres un poeta macerando”. Y don Héctor Borda continuaba: “Así es, Claurecito, sigue adelante, hay que agarrarle al toro por las astas”. De verdad fueron palabras reconfortantes que marcaron en mi persona como poeta.
Con los demás participantes llegué a entablar una linda amistad. Conversábamos de todo y reíamos como si se tratase de un encuentro familiar. Para mí fue un placer conocer personalmente a poetas y escritores que solamente los leía en periódicos, en revistas literarias y en antologías.

Después de ese periplo sobre las aguas del mar Báltico, la mayoría de los poetas y escritores retornaron a sus respectivos países. Sin embargo,  Homero Carvalho, Alberto Guerra y Pedro Shimose viajaron a Italia y Noruega para exponer temas sobre la literatura boliviana.  Cuando volvieron a Estocolmo, Shimose se marchó a España, Carvalho y Guerra se quedaron algunos días más. Y nos seguíamos reuniendo en la casa de alguno de los anfitriones. Una vez entre trago y trago, me acuerdo bien, Homero Carvalho se puso un abrigo del Ejército Rojo (aún conservo la foto), y la verdad es que la postura del momento con ese abrigo verde de charreteras rojas en los hombros, con esos mostachos, su peinado y la mirada hacia arriba, parecía un retrato fiel de Stalin.

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De izq. a derecha: Ruth Cárdenas, Luis Vélez, Ángel Ontiveros, Nora Zapata, una amiga, Alberto Guerra (†), Javier Claure y Héctor Borda.

Con Ruth Cárdenas hice buenas migas. Estuvo una noche en mi casa, y admirablemente se la pasó en vela leyendo y corrigiendo la ponencia que tenía que presentar al día siguiente. Me regaló un poemario no muy extenso, en donde hay poesías en español e italiano. El poema que más me gusta es “Oda a la muerte”: “Yo, apenas poeta/ mitad los otros/ casi ninguno/ te llamo:/ hermana muerte/ a ti que entras/ sin golpear la puerta/ perdona si te interrumpo/ tu silencio de mármol y ciprés/ mas, cuando vengas por mi/ no te disfraces de negro/ araña viuda, triste…”. Me acuerdo también cuando la acompañé  al colegio de Tensta, donde expuso algunos cuentos a niños de habla hispana. En el aeropuerto, cuando se marchaba a Italia,  cruzamos palabras alentadoras y nos dimos un beso en la mejilla.

De Nora Zapata tengo lindos recuerdos: su conversación, su risa y, sobre todo, su sensibilidad. Había leído sus poemas en el suplemento cultural del desaparecido periódico Presencia. También me regaló su poemario titulado De las estrellas y el silencio, que ganó el premio Franz Tamayo en 1973. Me lo dedicó con las siguientes palabras: “A Javier; poeta, amigo y hermano en esta aventura vital de todos los días, Nora Zapata Prill”. Como todos los poetas escribe igualmente sobre la muerte. En un poema largo titulado “transeúnte séptimo, prohibido cambiar las sílabas de la muerte” dedicado a A. Ávila Jiménez dice: “… dormirás esta noche a mi lado/ con gajos que plantarme a la cintura/ prohibido/ como esa/ y estaremos seguros del silencio/ continúo donde comienza la oscuridad/ emerjo de tus brazos mutilados como loto que falta en la laguna/ Moras en mí/ pie irremediable/ tu piedad nacida en mis caminos/ se quiebra en los reptiles lanzados a la noche… ”

Un detalle que debo aclarar: jamás hubo un “principal organizador” dentro del grupo. Y lo digo esto basándome en la realidad y la documentación que tengo en mi poder. Ahí se puede observar el trabajo de cada uno de los integrantes del elenco organizador.
En fin, así pasaron esos hermosos días llenos de actividades y alegría. La última noche antes de que Homero Carvalho y Alberto Guerra retornaran a Bolivia, les hicimos una linda despedida. Comimos bien, tomamos unos tragos y conversamos toda la noche. Creo que no dormimos ni una hora. Al día siguiente, después del almuerzo, nos fuimos en taxi al aeropuerto. Después de unos abrazos, palabras de despedida y apretones de manos, caminaron hacia la sala de espera. A unos cuatro metros de nosotros, antes de pasar el control, se dieron vuelta, nos hicimos señas de adiós y se perdieron entre la gente.


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De izq. a derecha: Homero Carvalho, Ángel Ontiveros, Javier Claure, Alberto Guerra (†) y Víctor Montoya

Fue un Encuentro único, hermoso e inolvidable como digo en el artículo.  Y ahora, después de 30 años, creo que es digno de publicar estas fotos.

NOTA. El grupo “Noche Literaria” está totalmente desintegrado.
Las fotos adjuntas en este trabajo pertenecen exclusivamente a mi álbum privado. Concluido el encuentro, y al cabo de un buen tiempo, recibí dos cartas. Una de Ricardo Pastor y otra de Pedro Shimose, donde expresaban sus agradecimientos por la atención en Estocolmo. (Javier Claure)

☘*
Javier Claure es un poeta boliviano radicado en Suecia. La escritora Gaby Vallejo dice de él: "He agradecido que su poética – tratándose de un poeta boliviano- no se detenga en las memorias de la Patria, en la nostalgia de las calles, las cosas pequeñas de los pueblos que alimentaron la infancia, la juventud. He agradecido que no sea un boliviano en el exilio -voluntario o no -   sino que el poeta que late en las palabras de Javier,  sea el poeta universal,  que siente el mundo como habitante del mundo y que se pregunte “¿De qué espejo está  hecha la vida?” (del libro Aproximaciones a la obra de nuestros autores, 2021, de próxima publicación en Colección World Women Writers from Bolivia)

Una reseña, Una entrevista y Una noticia: Rossemarie Caballero presente en la XXII Feria Internacional del Libro de Santa Cruz

¡Grande, mes de julio! ¡Bienvenido seas!

Agradecidísima, la escritora se siente mimada por amigas escritoras y por la Prensa nacional

  • Domingo 11 de julio, el Diario Opinión de Cochabamba publica la reseña de la escritoras Rosario Quiroga de Urquieta sobre a poesía de Rossemarie Caballero.

Palabra con idea y alma

Una reseña al poemario ‘Ni aguja ni reloj’, de la escritora Rossemarie Caballero, editado por Ediciones Ruinas Circulares en Argentina.

Rosario Quiroga de Urquieta 11 de julio de 2021 (00:00 h.)

Ruinas Circulares Bence Castilla

ACÁ EL ENLACE:

Palabra con idea y alma – Ramona – Opinión Bolivia (opinion.com.bo)

  • Lunes 12 de julio, el periódico Decano de la prensa nacional El Deber, publica la noticia de presentación de dos libros: la novela Lilith en los infiernos y el romance Los delirios de Oniria
EDICIÓN IMPRESA LITERATURA

Rossemarie Caballero presentará dos libros en la XXII Feria internacional del Libro de Santa Cruz

Se trata la novela Lilith en los infiernos y del romance narrativo Los delirios de Oniria.

EL DEBER 12/7/2021 07:30
Lilith en los infiernos, by David DíazArt from The USA
Oniria, by Rijad Jaldin, from Cochabamba- Bolivia

ACÁ EL ENLACE:

Rossemarie Caballero presentará dos libros en la XXII Feria internacional del Libro de Santa Cruz | EL DEBER

  • Lunes 12 de julio, Alegranza, hacia una educación poética, publica una entrevista que me hicieron sobre las posibilidades de la poesía y la literatura con la educación.

ALEGRANZA, esta puerta abierta… Desfilan aquí experiencias originales, desplegadas por gestores notables, de esta construcción en marcha que llamamos Educación Poética. Hoy: ROSSEMARIE CABALLERO, una de las voces femeninas más caracterizadas y multifacéticas de nuestra Latinoamérica.

ENTREVISTA A: ROSSEMARIE CABALLERO

Por María Antonia Sassi

ACÁ EL ENLACE:

Alumbre lumbre de alumbre… Luzbel de piedralumbre: Alumbramiento de Deslumbramiento

Hola, amigos. A los que les gusta literatura, les invito a leer este artículo que escribí para el libro Deslumbramiento, del cual mi profesora Gaby Vallejo es compiladora. Valga aclarar que Los Tiempos publicó la nota incompleta por razones de espacio.

El domingo 30 de mayo fue un maravilloso amanecer en este lado del mundo, Bolivia. En la ciudad de Cochabamba, los dos periódicos icónicos del país Los Tiempos y Diario Opinión se lucieron al despertar el interés de la comunidad literaria con dos publicaciones interesantísimas de dos autoras cochabambinas sobre literatura boliviana: La poesía de Antonio Terán Cabero, escrita por Rosario Quiroga de Urquieta (Diario Opinión), y Alumbramiento de Deslumbramiento, de Rossemarie Caballero Vega (Los Tiempos).

El artículo que hoy nos ocupa se refiere al libro compilado por la autora Gaby Vallejo Canedo “Deslumbramiento”, donde cuarenta y seis narradora/es bolivianos se confiesan del porqué de su escritura, resultado del Ciclo de Narrativa Contemporánea Boliviana. El artículo de Rossemarie Caballero (Publicado en Doble Click de Los Tiempos, el 30/05/2021 a las 0h50) inicia con la conocida cita de Miguel Angel Asturias, Premio Nobel de Literatura, en su novela El Señor Presidente: “Alumbra lumbre de alumbre, Luzbel de piedralumbre… y ahí nace Deslumbramiento. Veamos:

¡Alumbra lumbre de alumbre…! Deslumbramiento, 46 narradores bolivianos hablan de su escritura, titula el libro compilado por Gaby Vallejo Canedo y publicado por el Grupo Editorial Kipus en abril de 2021. El volumen es el colofón del Ciclo Virtual Narrativa Boliviana Contemporánea, organizado por la Biblioteca Thuruchapitas y conducido por la emblemática escritora cochabambina durante el primer año de la pandemia del coronavirus. (Los Tiempos).

La autora eligió a las narradoras que coinciden en el clima intimista de la lectura: Entre ellas: Rosario Barahona, la autora de Y en el fondo tu ausencia (2013); Magela Baudoin, las razones de la autora de El sonido de la H (2015; Cristina Botelho, la autora radicada en América del Norte; Kori Bolivia Carrasco, la también poeta radicada en Brasil; Amalia Decker, la autora de Carmela (2001); Sarita Mansilla, la autora de Benjamín; Verónica Ormachea, la autora de Los Infames (2015) y Los ingenuos (2010); Pilar Pedraza, la autora describe cómo se forjaron sus escritos y su recientemente premiada novela; y Giovanna Rivero, un único párrafo fue suficiente como respuesta de la escritora a la interrogante, siendo la más breve y contundente confesión como para recordar a Gracian “Lo bueno si breve dos veces bueno”.

Leer el artículo completo en el enlace siguiente:

https://www.lostiempos.com/doble-click/cultura/20210530/alumbramiento-deslumbramiento

Autora del artículo, la también novelista y poeta Rossemarie Caballero Vega nació en Cochabamba. Escribe ficción y no ficción. Gestora del proyecto EC-B. Desde el año 2020 dirige las colecciones World Women Writers y World Young Writers, libros de Bolivia al mundo.

LEER MÄS:

Gaby Vallejo reúne en libro reflexiones sobre escritura de 46 autores bolivianos – Cultura – Opinión Bolivia (opinion.com.bo)

La editorial Kipus ha lanzado recientemente el libro “Deslumbramiento”, un proyecto de Gaby Vallejo en el que reúne las intervenciones de los 46 narradores bolivianos que participaron del encuentro virtual Ciclo de Narrativas Boliviana Contemporánea, celebrada el año pasado y en el que los autores hablan del proceso y oficio de escribir.

El texto contiene escritos de Daniel Averanga, Magela Baudoin, Rossemarie Caballero, Adolfo Cáceres, Adolfo Cárdenas, Homero Carvalho, Claudio Ferrufino-Coqueugniont, Rodrigo Hásbun, Gonzalo Lema, Verónica Ormachea, Graciela Ortuño , Edmundo Paz Soldán, Pilar Pedraza, René Rivero, Giovanna Rivero, Ramón Rocha Monroy, Eduardo Scott Moreno, Rodrigo Urquiola y Manuel Vargas, por mencionar algunos.

Opinión, 28 de abril de 2021 

Rosario Quiroga y la poesía inédita “Soneticidios” de Antonio Terán Cabero

Artículo de la escritora cochabambina sobre el nuevo libro de sonetos del vate José Antonio “Soldado” Terán, Premio Yolanda Bedregal

El Diario Opinión de la ciudad de Cochabamba, Bolivia, ha publicado el excelente análisis de la escritora Rosario Quiroga de Urquieta con el encabezado, que a la letra dice:

“La forma literaria en la que casi siempre se ha expresado la poética de Antonio Terán Cabero es el soneto en cuyos versos su palabra adquiere inusitadas connotaciones. Él es un artífice de la metáfora, siendo consciente de las implicaciones de ésta.  

“El título de su poemario, aún inédito, Variaciones en camisa de fuerza. Soneticidios, es ya una metáfora”, señala Rosario Quiroga.

Compartimos fragmentos del artículo, que se encuentra en la página de Opinion.com.bo del día 30 de mayo de 2021  : “Los temas recurrentes: la vida,  el amor, el camino, el tiempo, la muerte, estados  inseparables en el aprendizaje que le toca vivir al hombre, motiva, cuestiona, define  percepciones y llevan a  su   explicitación en las diferentes manifestaciones del arte, en este caso; al poema.   

“En Variaciones sin camisa de fuerza (sic), Antonio Terán Cabero parece aceptar que ha llegado la edad, no sin lúcido desencanto, de empezar a mirar hacia atrás “a ese lugar sin cuerpo que reúne lo perdido/y apaga los puñales del rencoroso leño”. Sin desesperanza, sin miedo o angustia por el contrario, con  la tierna  certeza del amor  que nutre la   salvación; a veces en un simple beso.” Morirse es más difícil cuando tan sólo un beso/ basta……y condena toda puerta que conduzca al osario”.

La escritora y poeta, concluye sus reflexiones con un contundente párrafo, que confirma la capacidad de compenetración de Rosario Quiroga con el género ensayístico y su minucioso discurrir por la poesía de Terán Cabero:

“La voz poética de Antonio Terán Cabero es un elogio a la palabra. En sus poemas, la palabra simple y llana, sometida a la alquimia de la connotación se convierte en una inusitada metáfora. En los sonetos de Variaciones sin camisa de fuerza sea cual fuere el título  de ellos hay una intensidad ascendente que indaga desde lo íntimo-sentimental subjetivo hasta lo objetivo de la realidad dramática en la que vivimos, lo que lo  hace poema y poeta de trascendencia actual”. 

Acá el link para leerlo completo:

https://www.opinion.com.bo/articulo/ramona/antonio-teran-cabero-poeta-metafora-inusitada/20210529102641821400.html

SOBRE LA AUTORA
Rosario Quiroga de Urquieta entre muchas obras, publicó los poemarios Del camino y su sombra (1990); Aquí la grieta (1998); La memoria del vientre (2007); Para ese miedo que crece con el alba (1987)  y Detrás de tus pisadas (1987) fueron premiados en  Buenos Aires, Argentina en el concurso Hermandad Poética Latinoamericana y América poética en pie.

Cuando las almas de los ejecutados hacen milagros

Fátima López Burgos está en Ensayistas Bolivianas, antología del pensamiento de mujeres bolivianas

En Tarija dos jóvenes ejecutados luego del atraco a una tienda fueron convertidos en santos. Sus “milagros” cruzaron la frontera y desde Argentina llegan a pedirles favores.

Fátima López Burgos / Especial para Página Siete


Una tranquila tarde de mayo de 1978, Tarija fue sacudida por un atraco  en una antigua tienda de telas que también operaba como casa de cambios, ubicada en el corazón de la ciudad.
Al parecer, una bala, una enorme regla de madera y un forcejeo acabó con la vida de los propietarios del negocio, los esposos Majluf. Dos días después, Antonio Cornejo Chuquimia, estudiante de Medicina, y Jorge Fuentes  fueron capturados y  ejecutados  mediante la “ley de fuga”, un tipo de ejecución extrajudicial no reconocida por  ninguna legislación.

Leer la nota completa en la página del link incrustado

https://www.paginasiete.bo/gente/2017/11/9/cuando-almas-ejecutados-hacen-milagros-158795.html

Fátima López Burgos, Ensayista boliviana
Nació en Tarija, Bolivia, el 30 de noviembre de 1959. Se graduó en la Universidad Católica Boliviana de La Paz, donde obtuvo la Licenciatura en Ciencias de la comunicación social. Ex Becaria de Naciones Unidas, cuenta con diplomados en periodismo digital y violencia de género.
Durante un quinquenio trabajó con radios mineras emblemáticas como “La voz del minero” de Siglo XX que cumplieron una misión fundamental de movilización para la recuperación de la democracia. En base a esa vivencia elaboró una tesis de grado sobre Radio “Vanguardia de Colquiri”, una experiencia de radio alternativa en las minas, la única emisora sobreviviente de las 32 radioemisoras que operaban en los centros mineros en la década de los 80.
Trabajó en varios medios de comunicación: Presencia Juvenil, Ultima Hora, El Diario, La Prensa, Pulso. Colaboró con agencias de noticias nacionales e internacionales como Inter Press Service (IPS), Agence France-Presse (AFP) y Agencia de noticias Fides (ANF). Fundadora de la Carta Informativa “Balance Económico”. Realizó investigaciones periodísticas sobre la Ley 348, de no violencia contra la mujer, con el auspicio de la Fundación para el periodismo. Columnista de El País de Tarija, Erbol digital y Página Siete.
Autora del libro “60 Yapas para la memoria” y coautora junto a Marisol Murillo del libro sobre cine boliviano “Del Cine sus aventuras”. Actualmente trabaja en un nuevo proyecto de periodismo literario: “Historias ficticias de amores reales” y colabora con notas especiales para Página Siete de la Paz.
Fuente: FLB/Ensayistas Bolivianas proyecto EC-B

CONFESIONES / ITINERARIO DESORDENADO

El 52, otras miradas

Carmen Beatriz Ruiz Parada está en Ensayistas Bolivianas, antología del pensamiento de mujeres bolivianas

Tres mujeres miran la historia a través de sus novelas, intensa y bellamente contadas. Décadas después, una joven investigadora las mira a ellas y desmenuza sus imágenes, sus interpretaciones, sus símbolos. Luego, alguien mira a las cuatro y a sí misma, su aldea, su niñez, sus construcciones. Ahora es nuestro turno. ¿Qué es la vida si no este juego de espejos?

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https://www.paginasiete.bo/rascacielos/2021/5/23/el-52-otras-miradas-295822.html?fbclid=IwAR3VV3RuwSchva3jbfgsq_1JrfkPznyCkkNhpXwmL5-gHLAQGwu4gP1NQ-Y

Carmen Beatriz Ruiz Parada
Nació en Santa Cruz de la Sierra el 26 de enero de 1956. Sus raíces maternas vienen de Portachuelo y las paternas de la Chiquitanía. Es la novena de diez hermanos, una tribu entrañable a la que debe en gran parte su espíritu gregario, el gozo de la vida y su rebeldía. 
Estudió comunicación social en la Universidad Católica Boliviana, en La Paz y ciencias sociales con mención en antropología en la Universidad de la Cordillera, también en La Paz. A esta ciudad le debe el compañero de su vida, un hijo fantástico, una hija espectacular y el amor por las montañas. En estas alturas ha vivido la mayor parte de su vida sin perder el contacto físico y emocional con Santa Cruz. Actualmente vive en Cochabamba. 
A lo largo de su vida profesional combina comunicación y antropología, como se muestra en su producción de textos y trabajo en áreas de desarrollo rural y derechos humanos. La ambición de ser narradora viene de la historia familiar, un entorno en el que los relatos forman parte indisoluble de las reuniones y la vida diaria. Amenaza persistir con esa ambición.

Mapeo de mujeres en las artes de Bolivia (1019-2019)

Resaltamos que la investigación es importantísima y fundamental para conocer la trayectoria de las mujeres bolivianas en las artes. Un trabajo que requirió un esfuerzo extraordinario para obtener datos inéditos y visibilizar un siglo entero de actividad artística de las mujeres en Bolivia.

“El Siglo de las Mujeres” del Goethe Institute y la Coordinadora de la Mujer, es el proyecto que las investigadoras Mary Carmen Molina y Fernanda Verdesoto realizaron obteniendo como resultado una publicación digital que registra 3.143 artistas en seis disciplinas.

Las áreas artísticas son: artes escénicas (que incluye teatro y danza), arte de la indumentaria (moda y otras expresiones como el tejido), artes literarias, artes musicales (con géneros y tradiciones diversas), artes plásticas y artes visuales.

Respecto a las Artes Literarias mostraremos algunas capturas del documento por ser este voluminoso. En ellas notaremos que se menciona a algunas escritoras con datos actualizados, en su mayoría son autoras que llenaron un formulario, que según las investigadoras el Formulario google fue entregado previamente a cerca de 300 artistas que viven en la actualidad. Notaremos también que existen biografías desactualizadas con datos hasta el año 2005, a pesar de que las escritoras nombradas tienen actividad hasta nuestros días. Asimismo, veremos que se omite el nombre de escritoras de trayectoria, como el caso de la novelista y ensayista Verónica Ormachea.

A propósito, una de las responsables del proyecto, Fernanda Verdesoto Ardaya (La Paz, 1989) explicó a redacción, algunas razones para estas falencias:

“Fue un trabajo durísimo, mucha información, pero poco tiempo y sólo dos personas haciendo la investigación. Pero estamos súper contentas con el resultado. Fue bastante complicado recabar la información, buena parte salió de fuentes bibliográficas, hemerográficas e institucionales. Enviamos el formulario a todas las artistas que teníamos como contacto, y pedimos también el reenvío de dicho formulario. A muchas artistas no les llegó el formulario… y realmente no fue posible recabar toooda la información de todas las artistas. Hemos debido enviar a unas 300 artistas, y contestaron la mitad” (Miércoles, 19 de mayo de 2021, vía virtual).

Por lo anteriormente expuesto, valoramos el esfuerzo y la iniciativa de las investigadoras al entregar este trabajo a la comunidad mundial en general y boliviana en particular, para beneficio de las generaciones futuras interesadas en temas artísticos y de género.

Así inicia el índice en el área de Artes Literarias del Mapeo, nombra escritoras con apellido de inicial con la letra A.
Continúa la letra A y la letra B.
Letra B. Escritoras de iniciales con letra B.
Autoras con inicial B.
Inicia la inicial C, autoras con apellido de inicial C.
Autoras con inicial C, así sucesivamente.

Para tener la información completa, se puede acceder al documento mediante este enlace:

Mapeo de mujeres en las artes literarias de Bolivia (1019-2019)

Así lo informó el Diario Opinión de Cochabamba Bolivia

Composición fotográfica con algunas de las mujeres de la investigación. GOETHE INSTITUTE

Como parte del proyecto “El Siglo de las Mujeres” del Goethe Institute y la Coordinadora de la Mujer, las investigadoras Mary Carmen Molina y Fernanda Verdesoto han llevado a cabo la pesquisa “Mapeo de mujeres en las artes en Bolivia (1919-2019)”, que ha tenido como resultado una publicación digital que registra 3.143 personalidades femeninas en seis disciplinas artísticas, dando cuenta de su rol y participación en la historiografía del arte nacional.

Investigación registra artistas mujeres bolivianas desde 1919 – Cultura – Opinión Bolivia (opinion.com.bo)

*Nuestro Blog, se adhiere al trabajo realizado y felicita a las autoras / investigadoras del proyecto El Siglo de las mujeres y el Mapeo de mujeres en las artes de Bolivia (1019-2019).

Fernanda Verdesoto Ardaya y Mary Carmen Molina están en Ensayistas Bolivianas, antología del pensamiento de mujeres bolivianas

¡Un Gran Trabajo!

De la época cruel de Heberto Arduz Ruiz

La autora tarijeña residente en Córdoba, Nelda  Amalia Carretta reseña el último libro del escritor Heberto Arduz Ruiz

El escritor Heberto Arduz Ruiz, junto a la efigie del poeta Oscar Alfaro, en San Lorenzo – Tarija, antes de la pandemia de 2020.

Reseña De la época cruel

Con pocos, pero puntuales signos, en un claro estilo coloquial y llano, Heberto Arduz Ruiz,  interpela fina y elegantemente al lector, acerca de lo que fuimos y somos antes y durante la pandemia. El confinamiento, la cacería  de ancianos, la incertidumbre ante el fantasma viral  se visibilizan; gravitando aun más en la realidad del autor, por la lenta pesadez de un país aletargado –en evidente alusión a Bolivia, su “pobre país del desconcierto”[1]– cuya  conciencia  socio-política y de gobernabilidad se esfuma.

“En la hora cruel es preciso  arrinconar el mal y no darle tregua” plantea en su tesis Arduz Ruiz, a través de un juego de alusiones y elusiones revestidas de simpleza y naturalidad potenciando una interacción dialógica con sus lectores, en virtud de esa clara intención metafóricamente manifiesta: superar la pandemia. Su finalidad es reflexionar acerca de ella para aceptarla y poder solucionar la crisis existencial que genera.  

Ya en la primera parte de su obra, el escritor, esboza un escenario de tensión y catástrofe que evidencian una angustia vital. Mientras que, en la segunda parte, celebra, con euforia, la  continuidad de la  vida a pesar de estar “privados de todo”. Discurre sobre valores, fe, amor, confinamiento, muerte, llanto, y una oración para los infectados. E incluso, dialoga acerca del silencio y el ritmo de la ciudad de La Paz durante la pandemia.

En la tercera parte, el ensayista pide rogar al Creador por la paz y el planeta, en tanto que reconoce simbólicamente al coronavirus como espectro de venganza de la naturaleza contra  el maltrato del hombre hacia ella, dando como ejemplo los incendios de la Chiquitania.

Ironiza respecto de la aparición urbana de ciertos animales silvestres, difundida por los medios y coincidente con la desaparición mediática de políticos (supuestamente a causa del  distanciamiento social). Valora la introspección y el cambio de conducta personal y familiar   como producto del confinamiento, considerándolos una moraleja de la crisis sanitaria; e interroga al partido gobernante sobre su gestión.

Llanto por la imposibilidad de despedir a quienes fueron víctimas  fatales de la crisis, cuidarse  y proteger la vida, oposición a la cuarentena de parte de los que especulan materialmente,   acatar el confinamiento para no perecer, la urgencia de construir en paz un ambiente desprovisto de rencor y miedo en el marco de una ciudadanía y sociedad responsable son los  tópicos que completan el tercer apartado.

En la cuarta parte, Arduz Ruiz se presenta en toda la magnitud de la dimensión filosófica  existencialista –el hombre y su desconcierto–en la concepción milleriana de la nada. En el tiempo que nos tocó vivir, invitándonos a cambiar de hábitos en nuestra relación con el planeta y con el coronavirus, a no retroceder para arrinconar el mal –como el Cid. En una  época que nos libera de ver en televisión a los políticos, prometiendo y haciendo lo que no deben –canchitas y no, hospitales– según la suspicaz y crítica mirada del propio  autor.

Una existencia amenazada, memoria, añoranza, el amar, abrazarse fuerte, encierro, necesario apoyo a Bolivia, y entre ciudadanos y gobernantes en la lucha por la pandemia;  reencuentro  familiar después de la misma; esperanza de un  nuevo amanecer, fe y unión ciudadana para  construir el futuro, son planteos que el sujeto de la enunciación –el hombre preocupado por la pandemia– le hace a los hombres que perviven en ese contexto, a los ciudadanos, a los bolivianos, en definitiva a los lectores.

 Pero, incisiva y visceral, una pregunta retórica abre una valla de fuego: ¿se puede  permanecer    en funciones si se carece de credibilidad? Es el punto de partida para que el destinatario  directo sea el ex presidente de Bolivia Evo  Morales y el  enunciador, la voz del  que le anticipa un final de ciclo. Es el momento de mayor tensión que alcanza la argumentación de  este abogado y escritor. 

Paceño de nacimiento, tarijeño por adopción, Heberto Arduz Ruiz en su Notas del Facebook. Aguja e Hilo vs. Papel y Lápiz, plasma dos aspectos personales propios: una visión amplia del mundo, propia de quien  vivió desarraigos, viajes y se formó vivencial, social, política y académicamente como hombre de letras y de leyes. Y su generosidad, al reconocer a escritores de esa red social: Homero Carvalho Oliva, Nils Puerta Carranza, Andreyna Herrera, Anita Rosa Reyes, Miguel Alpire que con distintos géneros, estilos, formatos y temáticas proporcionan la posibilidad de una lectura y escritura interactiva y creativa, individual y de conjunto.

En cambio, una visión muy intimista impregnada  de una  subjetividad inherente  al  hombre que amó y vivió, se percibe en sus microcuentos –Maleta trajinada, Retazos del corazón, Separación fatal,  Voluntaria reclusión domiciliaria, La llegada del tren, Hombre de silencios, Confinamiento–    que trasuntan vitalidad en el  decir y sentir, inclusive en conversaciones con su propio yo.

El Alzheimer, la llegada del tren (metáfora de la muerte), y la vida, están entre  su preocupaciones generacionales;  sin embargo, en sus  Crónicas de amor y olvido devela  su  íntima  confesión:  la paradoja de haber sido hombre de pocas palabras, aun enamorado del amor, la poesía y la literatura,que  implican  ser expresivo   con ellas.

Por medio de una prosa ágil y dinámica, asimismo vital y dotada de un fino humor, Arduz Ruiz plantea en clave de profunda filosofía humana, social, política y comprometida, la gravedad de la situación, sin agobiar  debido a su estilo discursivo y su abordaje temático.

En suma, De la época cruel, le sirve al autor de pretexto para dar rienda suelta a su maravillosa forma de decir y sentir esta crisis existencial desatada por la pandemia; concebida y asumida desde una equilibrada perspectiva –ni absolutamente pesimista, ni absolutamente optimista– que provocan en el lector cierto sosiego, deleite y esperanzas, mediados por la intertextualidad fugaz de las historias, además de su breve extensión y delicada línea y trama argumental.

[1]Como lo llama el autor  en su poema “Patria Mía” (El país, Tarija, Bolivia 2020). Disponible  en https://elpais.bo/cultura/20200726_patria-mia.html)

Nelda  Amalia Carretta Casap

Córdoba,  abril  de 2021


Primera  edición. Editorial Sagacom. La Paz – Bolivia, 2020 (76  páginas).
Heberto Arduz Ruiz nació en La Paz, 1946. Doctor en Derecho. Estudió en Tarija y Sucre. Desde la época de universitario sus artículos fueron publicados en Presencia Literaria, El Diario, Hoy, El País, Correo del Sur, La Patria y en diversas revistas culturales, entre ellas Signo. Publicó: Hombres y letras (1978); Mis personajes de fin de siglo (2013); Rastrojo de lecturas y Obituario (2013); Brizna de fuego (2014); Trivialidades de tiempo libre (2015); De la vigilia al sueño (2016); Sueños intactos (2017); La patria del corazón (2018); Antes de la sombra de olvido (2019); Tiempo y vida (2019) y De la época cruel (2020). Corresponsal de Bolivia en la revista virtual “Letras de Parnaso” de España.

Nelda Amalia Carretta Casap nació en Tarija en 1955. Bachiller superior especializado en Letras en la Escuela Normal Superior de Jujuy. Docente de Lengua y Literatura en enseñanza media sistemática y Docente en Lengua Española para Lenguas Extranjeras y de Análisis de Discurso y Metodología de la Investigación en la formación para-sistemática de estudiantes universitarios en diferentes Ciencias Sociales en las provincias de Jujuy y Córdoba. Premio Nacional en Ciencias Sociales como asesora. Coordinadora de Actividades científico- tecnologías del Ministerio de Educación de la Provincia de Jujuy. Directora de Cultura del Municipio de Monterrico
Coautora del Libro sobre investigación en Lingüística “LLamiy Kallpi” y de la Investigación “Mito y originalidad en la narrativa oral de Monterrico”, entre otras.

 

Reseña: Alumbramiento de “Deslumbramiento”, por Rossemarie Caballero

Deslumbramiento, 46 narradores hablan de su escritura

OXÍMORON

¡Alumbra lumbre de alumbre…! Deslumbramiento, 46 narradores bolivianos hablan de su escritura, titula el libro compilado por Gaby Vallejo Canedo y publicado por el Grupo Editorial Kipus en abril de 2021. El volumen es el colofón del ciclo virtual NARRATIVA BOLIVIANA CONTEMPORÁNEA, organizado por la Biblioteca Thuruchapitas y conducido por la emblemática escritora cochabambina durante el primer año de la pandemia del coronavirus.

Deslumbramiento no es un libro mercantil, en términos de Díaz Mindurry[i], al contrario, es un confesionario, una indagación sobre las razones que llevaron a cada narrador a convertirse en escritor, un libro íntimo que todo lector y escritor quiere tener y leer. A decir de Vallejo: “Tiene abiertos los caminos para correr entre los que aman la lectura y los que ansían emprender la escritura”. La Responsable de la edición agrega: “Ahora, otros escritores me ayudan generosamente a publicar este libro con sus…

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