Poesía en domingo de octubre

Poemas de un libro inédito con mirada Pizarnikiana

Dile que esa cosa de la muerte me hurga demasiado
(yo tenía seis años cuando ella se fue)
y dile que las aguas del mar me estremecen
hay una balsa que me espera y voy.
Se hunde. 

Navego en tu nombre
abrazada al recuerdo de cuando eras niña
miro la lumbre del faro de afuera
y te veo flotar
con alas de ángel te elevas hacia ultramar
¿Quién por mí preguntará?
Mi alma gime en el canto de sirena que se aleja
en lontananza escucho tu nombre desde un campanario.
¿Quién por mí preguntará?
La noche se ha perdido envuelta en  las olas
y tu nombre en marea todavía me llama
son palabras que no se oyen más.
En un oscuro rincón de la nada te espero.

/Rosse-Marie Caballero
Su voz era de lluvia
ráfaga en la tormenta
la tumba abierta 
miro el poema y un pozo se abre.
La noche, una luna inmensa,
eleva la palabra y zigzaguea el tono
baja su voz, lenta se escurre
late el tormento, y desespera.

Fumaba  ella y por dentro lloraba.

/Rosse-Marie Caballero
Desconfianza

Mi abuelo era un hombre de finales del siglo diecinueve. Trajo al mundo un racimo de hijos, uno de ellos fue mi padre. Mi padre era un hombre de inicios del siglo veinte. Trajo al mundo un racimo de hijos, uno de ellos fue  mi hermano.  Y él trenzó una guirnalda de flores en el cuello de su amada.  

/Rosse-Marie Caballero
Rossemarie Caballero est née le jour 30 du mois de novembre de 1961, á Cochabamba-Bolivie. Elle a publié des livres de poésie, roman et compte, au meme temps a selectioné la littérature des femmes boliviennes dans 4 antologies. Ces poemes inedites sont produits de l atelier de poésie Proyecto Pizarnik, Argentine, 2021.

Safo de Lesbos, ícono del lesbianismo

Safo de Lesbos (c. 650 a. C. – c. 580 a. C.), también conocida como Safo de Mitilene, fue una poetisa de la época arcaica griega que gozó de gran renombre en la antigüedad, pero pocos de sus trabajos lograron ser preservados hasta nuestros días.

A pesar de su fama es muy poco lo que se sabe con certeza sobre su vida. Fue una de las pocas mujeres de su tiempo cuya obra literaria trascendió, e incluso recibió honores como ser retratada en piezas de cerámica, algo que era reservado para los personajes más importantes de Grecia.

Safo abraza a la lira, Jules-Élie Delaunay / Public domain, via Wikimedia Commons

Solía escribir en el dialecto de su isla natal; es decir, una variante del griego conocida como eólico. Safo componía poesía lírica, lo que significaba que debía ser recitada en compañía de música (especialmente de la lira).

Los temas de sus poesías eran novedosos, puesto que Safo buscaba explorar los sentimientos y la identidad personal. Otra causa de polémica de esta artista fue su aproximación al sexo como algo fluido, en la que se siente atracción hacia un individuo particular y no a su género.

Índice del artículo [Mostrar]

Biografía

Fresco romano llamado Safo, del Museo Arqueológico de Nápoles

Primeros años

Safo nació en la isla griega de Lesbos entre el 650 a. C. y el 620 a.C. Muy pocos datos se han podido confirmar con relación a la vida de esta autora y la mayoría de lo que se conoce sobre ella se ha inferido de sus textos.

Pertenecía a la aristocracia local, por lo que gracias a su familia contó con una posición cómoda desde su nacimiento. No se sabe con exactitud el lugar en el que nació Safo, pero lo más aceptado es que llegó al mundo en Mitilene, la capital de Lesbos.

Se cree que era hija de una mujer llamada Cleïs. En cuanto al padre existen múltiples opciones que han surgido a lo largo de la historia, pero el nombre por el que se inclinan muchos de los historiadores es Escamandrónimo.

El padre de Safo parece haber muerto siendo ella muy niña, lo que podría ser un indicio del porqué la autora no suele mencionarlo en sus trabajos.

Safo tuvo tres hermanos llamados Caraxo, Lárico y Erigio, uno de los cuales alcanzó importantes posiciones dentro de la vida política lesbia.

Escuela

Una de las primeras representaciones de Safo. 470 a. C. 

Se piensa que Safo era la directora de una especie de escuela para mujeres a la que enviaban a las jóvenes aristócratas para ser preparadas antes del matrimonio en diferentes aspectos.

En la época de los griegos las instituciones educativas y las religiosas estaban muy ligadas. Estos cultos eran conocidos como tíaso o thíasoi y contaban con amparo legal para sus miembros.

En el caso del tíaso que Safo tenía encomendado, se rendía culto a la diosa Afrodita. No era extraño que estas instituciones se dividieran por géneros y de ese modo se educaban a hombres y mujeres para cumplir sus roles dentro de la sociedad.

También era común dentro de esas escuelas y cofradías que se practicara el erotismo homosexual. Pero eso no interfería con el hecho de que era esperado que cada ciudadano se casara y procreara hijos al alcanzar la madurez.

En el tíaso al que pertenecía Safo se le proporcionaba a las jóvenes educación antes de contraer matrimonio. La poetisa servía como una intermediaria entre Afrodita y sus pupilas, además ella dedicó a la diosa del amor gran parte de su obra.

Las jóvenes debían aprender a comportarse con gracia y elegancia, de modo que se convirtieran en buenas amantes. También debían instruirse en áreas artísticas como canto, baile y la ejecución de algún instrumento para ser buenas anfitrionas.

Exilio

Probablemente por motivos políticos Safo y su familia se vieron forzados al exilio en Siracusa, en la isla de Sicilia, cerca del 600 a. C. Se piensa que pudieron haber tomado partido en alguna disputa política interna, puesto que pertenecían a la clase dominante lesbia.

En esa misma época otro poeta lesbio llamado Alceo también estuvo en el exilio. Se ha dicho que Safo y Alceo, además de compartir piezas de poesía, eran amantes.

El destierro de la poetisa y su familia ha sido ubicado durante el tiempo en que gobernó un tirano llamado Mirsilo, aproximadamente entre el 604 a. C. y el 591 a. C.

Muerte

Safo saltando al mar

Safo de Lesbos falleció cerca del 580 a. C. No existen registros contemporáneos con la autora lesbia que den luces acerca de su muerte.

En una de las versiones que existen se narra que ella estuvo enamorada de un hombre de gran belleza llamado Faón. El muchacho no correspondió sus afectos, puesto que estaba prendado de Afrodita.

Menandro fue el encargado de compilar esos datos y continuó la narración de la muerte de Safo al afirmar que al no poder conseguir que su amado le retornara el cariño que le ofreció ella, decidió quitarse la vida.

Según esa leyenda Safo se lanzó del risco de Léucades, mismo precipicio del que se supone que Afrodita se dejó caer tras la muerte de Adonis. A ese lugar se le adjudican varios suicidios por causas románticas, por lo que se conoció como el “Salto de los Enamorados”.

Toda esa versión se considera falsa y, de hecho, pudo ser una burla al amor romántico al que Safo escribía o al hecho de que aunque profesaba amor a las mujeres en sus textos, se quitó la vida por un hombre.

Lo más aceptado entre los estudiosos de la vida de la autora griega es que Safo vivió hasta la vejez y murió por causas naturales.

Obra 

Fragmento de papiro que preserva partes de dos poemas de Safo

Safo fue una de las grandes autoras de la Antigua Grecia, cosa especialmente destacable en una época en la que no era común que una mujer se dedicara a esa actividad. En un ambiente que estaba dominado por hombres ella logró hacerse con gran renombre.

Incluso cabe resaltar que fue apodada la “décima musa” por Platón. Del mismo modo en que Homero era conocido por antonomasia como “el poeta”, Safo recibía el nombre de “la poetisa”, lo que dejó entrever la relevancia dentro de la literatura griega que tenía la escritora lesbia.

Casi toda su obra fue escrita en eolio, el dialecto original de Lesbos. El estilo en el que Safo desarrollaba su obra era conocido como poesía lírica, cuyo fin era ser recitada con música de acompañamiento.

Especialmente los trabajos de la autora lesbia estaban compuestos para ser tocados con la lira, un instrumento de cuerda muy popular entre los griegos del que la poesía lírica tomó su nombre.

Conservación

Poema de un poema de Safo. Fuente: Masur / CC BY-SA (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.5)

Se cree que de los textos de Safo sobrevive menos del 6,5%, puesto que por órdenes del papa Gregorio VII la mayor parte de su obra fue quemada cerca del año 1073.

Otra teoría indica que la desaparición de la obra de Safo se dio porque su dialecto no era comprendido fácilmente por los romanos y era muy costoso realizar copias de las obras de la lesbia.

La única pieza que se conserva completa es la Oda a Afrodita, que cuenta con 28 líneas y el siguiente texto más largo tan solo consta de 16 líneas.

Estilo

A diferencia de los autores contemporáneos con ella, Safo introdujo el elemento personal en la poesía que creó. No escribía como un ente externo a lo que estaba plasmado en el texto, sino que resaltó la importancia del “yo” en la obra.

Se encargó de dar un rol conductor a los sentimientos e impulsos del protagonista. Además, en sus poemas encontraron un espacio temas novedosos, en un estilo que se aprovechó de la individualidad y la convirtió en el centro de la composición.

Recurrió a una construcción simple para dar protagonismo a la emoción que se deseaba transmitir al lector. Además, inventó la métrica o estrofa sáfica de cuatro versos: tres de ellos eran endecasílabos sáficos y uno era un pentasílabo adónico.

Sexualidad

Safo (derecha) y Erinna en un jardín en Mitilene. Fuente: wikimedia commons

Safo escribió acerca del amor romántico y el deseo erótico dirigido hacia otras mujeres, cosa que era común dentro de la sociedad griega. Este elemento de los textos sáficos desató incomodidad en culturas posteriores, para quienes la sexualidad no era algo fluido.

Es por eso que palabras como “lesbianismo” y “sáfico” están relacionadas con la homosexualidad femenina. Sin embargo, la hipersexualización de Safo parece ser algo que se le atribuyó después de su muerte.

Otras de las críticas que se le hicieron a su obra estuvieron relacionadas con el hecho de ser mujer, algo que las ubicaba en un escalafón social inferior. Además, al adoptar temas acerca del romance, sus textos eran considerados de poca relevancia.

Safo, de Raphael Parnassus (1510-1511)

A su biografía se le agregaron chistes con respecto a su sexualidad que durante un tiempo fueron percibidos como certezas. Por ejemplo, en la Suda (una enciclopedia bizantina) se dijo que Safo se había casado con un hombre llamado Kerkylas que venía de la isla de Andros.

Esto ha sido descartado por los historiadores, puesto que el nombre viene de la palabra “kerkos” que puede significar “pene” y “Andros” está relacionado con la palabra “hombre”, lo que quiere decir que “estuvo casada con un pene de la isla de los hombres”.

La obra de Safo logró sortear todos los obstáculos y permaneció firme ante el paso del tiempo. Eso le  concedió a su autora un espacio como una de las pocas mujeres de la antigüedad en haber creado una obra literaria.

Referencias

  1. En.wikipedia.org. 2020. Sappho. [online] Available at: en.wikipedia.org [Accessed 25 June 2020].
  2. Encyclopedia Britannica. 2020. Sappho | Biography & Facts. [online] Available at: britannica.com [Accessed 25 June 2020].
  3. Mark, J., 2014. Sappho Of Lesbos. [online] Ancient History Encyclopedia. Available at: ancient.eu [Accessed 25 June 2020].
  4. Poets.org. 2020. About Sappho | Academy Of American Poets. [online] Available at:  poets.org [Accessed 25 June 2020].
  5. Poetry Foundation. 2020. Sappho | Poetry Foundation. [online] Available at: poetryfoundation.org [Accessed 25 June 2020].
  6. Johnson, M., 2013. Sappho. London: Bloomsbury Publishing.
  7. BBC News Mundo. 2020. La Poeta Cuya Idea Sobre El Amor Y La Sexualidad Está Vigente 2.600 Años Después. [online] Available at: bbc.com [Accessed 25 June 2020].

Rolingson, Mercedes. (14 de julio de 2020). Safo de Lesbos: biografía, obra, sexualidad. Lifeder. Recuperado de https://www.lifeder.com/safo-de-lesbos/.

Taller: Proyecto Pizarnik

Las poetas Raquel Graciela Fernández y Marina Cavalletti, de Avellaneda, Buenos Aires, Argentina, están pasando un taller virtual sobre la escritura de la legendaria Alejandra Pizarnik

Hoy, sábado 5 de junio, se realiza la segunda sesión cuando la primera fue en mayo.

La poesía es un destino, dice Pizarnik en una entrevista que le hicieron junto a otras intelectuales de la época.

Por el hecho de ser mujer, ¿ha encontrado impedimentos en su carrera? ¿Ha tenido que luchar? ¿Contra qué y contra quién?

La poesía no es una carrera; es un destino.

Aunque ser mujer no me impide escribir, creo que vale la pena partir de una lucidez exasperada. De este modo, afirmo que haber nacido mujer es una desgracia, como lo es ser judío, ser pobre, ser negro, ser homosexual, ser poeta, ser argentino, etc. Claro es que lo importante es aquello que hacemos con nuestras desgracias. (Alejandra Pizarnik).

 Reflexión con mirada poética sobre la poesía de Pizarnik

"Las voces, la espera, las imágenes de Alejandra Pizarnik reviven en cada verso el horror de lo humano. Rupturas, palabras mutiladas entre las lilas y pequeños soles negros dan brincos en los oídos, en los ojos, en el recuerdo".
                                                   Rossemarie Caballero Vega
  

En esta nueva sesión leeremos textos propios inspirados en particularidades de Pizarnik. Aprenderemos sobre la literatura de la escritora argentina, desaparecida en los 70 por un suicidio por sobredosis.

Pronto, como objetivo del Taller se publicará un e-book, con los textos de las poetas participantes. Hay que esperar!!

Nombre completo: Flora Alejandra Pizarnik
Nacimiento: 29 de abril de 1936 · Avellaneda, Argentina
Fallecimiento: 25 de septiembre de 1972 (36 años) · Buenos Aires, Argentina
Causa de la muerte: Suicidio mediante sobredosis
Residencia: Buenos Aires
Nacionalidad: Argentina

mayo-junio de 2021

Una sombra sobre las alas y otros poemas de Rosario Quiroga

La poeta cochabambina comparte sus poemas con nuestros lectores

SIN ANGELUS EN EL ALBA

¿Qué significa
Partir  con el último  grillo de la noche?
¿Qué significa la penúltima hora?

Desde aquí
desde  esta  ventana  
se siente el sonido del viento como evidencia
del tiempo que transcurre

Vaho adherido a la epidermis
nocturno musgo 
que de tanto en tanto
se pega a la mirada.

Han encanecido los caminos
y nadie responde 
por qué la sonrisa ha anclado tras la muerte del jazmín

En cada esquina inevitable
el miedo es presencia
y
ahí  sigilosas sombras  cruzan signos entre ellas
cambiando voces
ante el oído ausente de la loza
donde yacen frutos prematuros

Partir en las horas
que mueren
con el último grillo de la noche
en caída silente 
como parten las hojas de los árboles.

Sin embargo
será el día del grito
-lejano de las lágrimas-
que bucearé  en el escombro 
para recobrar del fondo  la sonrisa del pétalo
y entonces…galopará la piel
desafiando secretos 
al borde del alba. 

POLVO O REDENCIÓN

Se detiene el polvo en los objetos
allí
postrado
entristecido
describe el tiempo que los habita

La luz aletea alrededor de la casa
toca los ventanales
no sólo abriéndome los ojos
sino
empujándome la espalda
a ciegas
sin senda ni ruta conocida

Mis manos
con su entusiasmo de juego infantil 
se acercan al olor 
de las primeras  madreselvas 
aquellas
que hicieron prisioneros los  fantasmas
en el alba del l telar

El camino ya envejecido
retorna  a la pila bautismal
donde
el altar o la tumba
no descansan con sus brazos abiertos

Ya no siembra granos
el viento
ni protesta el cuerpo vencido
tendido
sobre la mansa oración

¿Quiénes  sonreirán
Al terminar la jornada?

Pero
llueve aún sobre la loza
que pisa el transeúnte
con su llaga y la sábana vencida
con su historia
y
la noche a su costado

Sobre el bastidor cotidiano
se bordan sin  remordimiento
las letras del destino

En esta vigilia
los ojos quisieran refrescar su amor
en cualquier fuente
de dadivosa quietud

En tanto 
mi piel calce
la sandalia insomne
el alba  habrá ganado
otro signo.

UNA SOMBRA SOBRE LAS ALAS

Me asomo a la ventana
Y
este momento ya no es mío

Afuera  ya no es mi amado patio lo que veo
aquel que callaba mis  pequeñas cosas tristes
aquel primer y último testigo
del calor de mi cuerpo

Mis sentidos tocan  otro paisaje

Siento
el ansia de sed
como cuando sonaban los goznes del amor
pero ahora
el almanaque ha quedado en blanco
y la llave del alfabeto
está lejos
del lenguaje que humedece las palabras

¿Son alas
las que golpean  el aire?
¿ recuerdos?
¿ quizá nostalgia?

Una paloma con el pico vacío
vuelve al palomar

Con  son reposado 
se mueven sus alas
en la ruta desnuda de signos

¡Ay, paloma!
ya note mueves como antes  
te pesa el temblor debajo de tu pies

Vuelves  al palomar
desde la  antes bullanguera plaza
ahora mustia
donde los pies tantean su camino
sin encontrar
huella a seguir
mientras la vida se avecina con la nada.

La autora Rosario Quiroga de Urquieta

Nació en  Cochabamba. Publicó los poemarios Del camino y su sombra (1990); Aquí la grieta (1998); La memoria del vientre (2007); Para ese miedo que crece con el alba (1987)  y Detrás de tus pisadas (1987) fueron premiados en  Buenos Aires, Argentina en el concurso Hermandad Poética Latinoamericana y América poética en pie.

La dialéctica herida en la poética de Antonio “Soldado” Terán

El poeta cochabambino nos abrió las puertas de su casa y nos obsequió con algunos poemas de su libro A fugitivas sombras doy abrazos (2018)

Antonio, apodado Soldado, Terán, en su domicilio de Cochabamba, 2021
Insilio (1a p.) del libro A fugitivas sombras doy abrazos (2018)
Insilio (2a p.) del libro A fugitivas sombras doy abrazos (2018)

réquiem

no saciada la sed ni colmado el anhelo
la mirada no sonríe a la luz
sino a la inmóvil  palidez y  la locura

sobre mi corazón
su mano yerta es una flor sin alas
la estrella de sus pasos en el pozo sombrío
es el nombre de los huérfanos
la triste aureola de los que no han nacido
la herida de las manos comadronas
es el nombre de nadie
cuando un sol de violencia carmesí
hila una tumba gris
con los colores de la arcilla

a su martirio acuden el macilento día
y la consabida oscuridad de la tierra
el ángelus se enturbia
en el largo camino galopan los adioses

ella cabe ahora en la ceniza de otro cuerpo
los tigres de su sangre son tan solo un destello
en la memoria de una ostra

libre ya de sus líquenes traidores
de sus briosas crines de animal amoroso
se ha derrumbado en una lágrima

quién será su verdugo donde vaya
quién el látigo 
que macule el puro ser de su hermosura?

vano réquiem el poema
El poeta, una noche del pasado marzo en el umbral de su vivienda en condominio Bella Vista, que habita junto a su esposa Carmiña.
Agonía (1a p.) del libro A fugitivas sombras doy abrazos (2018)
Agonía (2a p.) del libro A fugitivas sombras doy abrazos (2018)

biografía

también aquí hay uno confinado en su aldea
que dibuja poemas sobre las piedras fúnebres
y sangra por las noches esa ardiente batalla

uno que ante la esfinge se ha negado a morir

y aunque las imágenes de mujer o de niño
no canten ya entre la niebla
ni sollozo alguno lo despierte en la noche
aunque las palabras con que ardía 
el incienso del amor hayan perdido
sus aromados lazos
mira la hoja al viento tan triste de la hoguera
José Antonio “Soldado” Terán Cabero (Cochabamba, 1932)
El poeta Antonio Terán con tres admiradoras, Las Tres Marías, escritoras cochabambinas, 2021

José Antonio Terán Cabero nació en Cochabamba, Bolivia en 1932

Es licenciado en Ciencias jurídicas, políticas y sociales por la Universidad Mayor de San Simón. Tiene varios trabajos de investigación en el campo urbanístico y en temas de la ciencia y técnica administrativas. Fue director de la Casa de la Cultura y asesor administrativo y Oficial Mayor de la Alcaldía y del Concejo municipal de Cochabamba.  El año2003 le fue otorgado el Premio Nacional de Poesía Yolanda Bedregal con el libro Boca abajo y murciélago

Poemarios

Puerto imposible (1963)

Negarse a morir (1979)

De aquel umbral sediento (1998)

Ahora que es entonces (1993)

Bajo el ala del sombrero (1989)

Boca abajo y murciélago (2003)

Poemas reunidos (2013)

A fugitivas sombras doy abrazos (2018)

A fugitivas sombras doy abrazos. Santa Cruz, 2018

La poesía primorosa de Adrianne Tardío

La poeta cochabambina borda con primor cada palabra de su libro Cajón de costurera

Rebecca

En el albor te trajeron las huestes de los mares
Candorosa, frágil y angélica tus mejillas bermellón.
Tornasola el torrente en tus venas, tras el epitelio claro de tu piel
                                                     -ángel mío-
Argenta el sol la urdimbre de tus cabellos,
Filamentos liados con briznas de  arijos dorados,
Que llevan en su entorno de violetas silvestres su aroma
Para ornar la palidez de tu rostro tan bello.
Mi amada, niña, mi ángel…

Anclaje

Esa luz que seduce a mi tristeza,
tenue, cálida se cuela en mi piel
pero no me importa,
ya no sabe a nada.

Me arrullo quejumbrosa
en algún nido de sombras,
en su frio me cobijo y huyo
de la vida que no se detiene.
¡Qué indolente circula por la ventana!
La dejo que me atisbe sin recelo.
La vida ya no es vida.

Me quedo, me sostengo
en esta resonancia de tristezas
con esta suma de antónimos,
en esta opacidad
y sujetando mis tobillos
la carlanga de la angustia
que me retiene, me ancla.
                  Me resisto.
                                   Me quedo.

Un poeta en el parque de Posadas, Misiones

Miguel Angel Ferreira, el poeta solitario del Teyu Cuare, nos comparte sus textos

Agrisado de miércoles de llovizna

La lengua en la punta
De la mesa
La intimidad es una cacería de fantasmas
Tener algo para decir
Paisajes imposibles
A descubrir, entre
multitudes alumbrar
Hacerse al margen,
Desde los bordes disparar
Líneas de fuga, evadir
La cadena del óxido cotidiano
Hacer señales de humo
En las memorias
Contra los males del Imperio
La irreverencia molesta a las máscaras
Con sonrisas de Mefisto
Acaso las últimas señales de humo
Abran ventanas del ser oculto
Y todo sea marea de brazos
Entre abrazos.


El parque Teyu Cuare, preferido del poeta en Posadas, un solitario atardecer de mayo de 2021

A Nadie

A nadie escribo
Para mis notas de papeles
En amarillo
Asomado al ventanal
Elaboro vuelos,
Destinos inciertos
Mensajes en botellas
Al mar
Escritos en andenes
Papeles sueltos con
Un nombre
Y esa llovizna que me da gotas
De cristal en el vidrio
Y esta mañana de domingo
Descorre su cortina
Con notas en piano
Llovizna y truenos
Más allá
Del
Mirto.

                                 Marcho día y noche
                                 Como un parque desolado.


Busco respuestas donde está la palabra
Desafío laberintos en busca de mí
Latidos desacompasados
Alertan las arterias
De un poema inconcluso
Sin rimas mis días de desatino
O destino sin saber
Desafinado bandoneón de tango
Con acordes de guitarra
Mis abandonos mis desatinos
Mis desvaríos de poeta
Enlazado al calor de una palabra
Subo escaleras imaginarias
En la búsqueda del mensaje 
Y un poema concluido.
Teyu Cuare, visto desde un montículo
El poeta participa en la antología Voces en cuarentena, de Tucumán, 2020.

Ítaca y Luminar de Blanca Wiethüchter

La emblemática escritora boliviana de raíces germanas, y su último poemario en vida, Ítaca (2000)

Poemas de Blanca Wiethuchter, Bolivia 1947
Dibujos de Alex Pelayo Ramos.

… Te espero Ulises,

Enamorada de los fuegos que arden bajo mi lámpara,

te espero.

Con una luz que deslumbra los cielos

con un canto que atrae todos los vientos, te espero.

(…)

Página 43, Ítaca (2000)
Blanca Wiethüchter, 1947
Página 41 del poemario Ítaca (2000)

Luminar, el poemario de edición póstuma por Ediciones El hombrecito sentado, 2005

Dime cuándo has pulsado el mundo con mano fuerte

para disponer como dispones

otro aire en el rumor de las horas

otro olor en el polen de la vida…

Luminar, 2005
Luminar, 2005

Blanca nació en La Paz, el 23 de septiembre de 1947. Estudió en el colegio alemán Mariscal Braun. Salió graduada en Crítica y Artes de la UMSA. Luego partió a París a la Sorbonne, donde sacó el doctorado en Literatura Hispanoamericana. Vivió en La Paz trasladándose luego a Cochabamba donde falleció en 2004.

Poesía de Daniel Brondo

El poeta argentino nos comparte dos poemas de su creación.

REGRESANDO A MÍ

Una sórdida plegaria de ayuda
se refleja en tus gastados zapatos.
Tus pupilas, sangrando nostalgias,
caminan y ríen en los charcos.
Sin esperar, llegó tu descendencia.
Sin esperar, lloraste de frío.
Vos y ese siniestro vaivén,
empujan un melancólico hastío.
Restos de vida, encarnados en siglos,
duermen en tu entraña carcomida.
Tus anhelos, ajados de angustias,
construyen un castillo sin salidas.
Duerme, egregio temblor que perduras.
Duerme, abrazado a la lluvia sin fin,
que los mágicos brazos del recuerdo
rodearán la muerte infante y sutil.

DEJAR LA VIDA

Y un día me cansé
No adiviné más las emociones del prójimo, no abrí más el alma al desconsolado.
Ya no espero más. Una llamada, un beso, una caricia, algunas tiernas palabras…
No. Ya no.
Me acerco lentamente a la estación terminal de trenes en La Plata. Como conductor de un tren eléctrico suburbano tuve el escalofriante privilegio de mirar a los ojos a las personas que desaparecían abruptamente bajo las ruedas de mi tren.
Rostros de súbito arrepentimiento, de resignación, de tristeza y también rostros de alivio como si estar ahí fuera la mejor alternativa de solución a sus problemas.
El canal de desagüe debajo de las vías no es muy profundo. Me voy a esconder ahí para esperar.
Di todo para el trabajo que me gustaba. Puse todo mi fuego para el cálido abrigo de las personas que lo necesitaban.
Un día me jubilaron tempranamente porque dijeron que ya no estaba anímica y mentalmente apto para seguir conduciendo una formación. El fuego se iba apagando. Sólo mis hijos traían leños para mantener las llamas.
Estoy vestido con ropa de trabajo azul llevando dos llaves francesas en mi mano izquierda. Podría bajar al canal sin despertar sospechas..
Creo que por respeto a mi colega que conduce la locomotora evitaré perturbar su mente viendo la cara de la víctima en los segundos previos. Me pondré de espaldas cuando llegue el tren.
Me vi envuelto en situaciones donde aparecía culpable. Es cierto las apariencias me condenaban ó no estaban a mi favor, pero nadie se tomó un tiempo para averiguar lo ocurrido. Ni siquiera me preguntaron. Fui culpable en muchas ocasiones sin poder demostrar lo contrario.
Muchas veces al brindar ese fuego abrigador del alma, sentí que las personas arrojaban las brasas sobre mí con absoluta maldad, hasta con desesperación, para mitigar así sus fracasos de alguna forma.
Y lo consiguieron. Me destruyeron.
Dejé la vida. Antes lo decía como una expresión. Ahora será verdad.
Está llegando el tren. Me voy a sentar al borde del canal, de espaldas a la locomotora. Será sólo un instante…
Fue un golpe seco y un grito. Cayó al canal con un corte en la cabeza. No parecía herido de gravedad.
Pero estaba muerto.
Debido a ese calambre en la pierna que me ataca frecuentemente no me pude levantar.
Vi un hombre joven calvo, vestido de azul que caía al canal con una herida en la cabeza, lo toqué, traté de sentir su pulso. Ya no tenía.
La locomotora se detuvo sobre el canal. Pude pasar por el costado del cuerpo y me arrastré hasta el otro extremo donde pude salir.
La gente se juntaba al lado de la locomotora mirando hacia abajo.
¿Esto habrá sido una señal? ¿Y si empiezo de nuevo? Tal vez pueda

Daniel Horacio Brondo
PEQUEÑA BIOGRAFÍA
Nací en la ciudad de Buenos Aires, en el barrio que fue escenario de varios cuentos de Borges: Palermo, un 1º de mayo de 1954. Tengo dos hijos y un nieto. En 1985 comencé a escribir historias… Varios años después  comencé a escribir poemas.
Y decidí exponer mis obras en talleres y concursos literarios.  Desde 1998 hasta ahora participo en concursos literarios. Obtuve reconocimientos  a mi labor literaria en Bolivia y Perú.También premios y publicaciones de mis trabajos en Argentina, Chile, Ecuador, Italia, Perú, Venezuela, Brasil, España, Estados Unidos y Kenya el año pasado, enriqueciéndome en todo momento con la amistad de muchas personas con las que hablamos el mismo idioma en  todos los encuentros, reuniones y tertulias... Y Tarija traspasó lo literario. Fue muy hermoso y especial para mí.
Todos son estímulos que me impulsan a seguir cada día en este fabuloso viaje de la palabra escrita y del conocimiento de nuevos hijos y hermanos.

Hilo con Hilo

Poesía para escuchar

Rossemarie Caballero, video con filtro. Bolivia, septiembre de 2020.




Versos breves de Hilo con Hilo (2011) poemario de Rossemarie Caballero publicado en Ourense – España, bajo el sello La voz en grito, de la colección dirigida por el escritor José Antonio Santos Guedes. Imagen y voz de la autora.

Rossemarie Caballero Vega nació en Cochabamba, Bolivia en 1961. Autora de  seis libros de poesía, seis de cuento, tres novelas y tres compilaciones en antologías de escritoras bolivianas con el Proyecto EC-B que gestó. Actualmente como editora dirige las colecciones World Women Writers & World Young Writers.