Antítesis

La noche brillante

Antítesis (1998) es el primer poemario publicado en editorial por la escritora. Anteriormente Rossemarie Caballero había producido fanzines de manera artesanal con sus textos, tales como: un folletín con poemas de su juventud en español en 1982; un libreto de teatro para niños en Navidades de 1988; cuatro poemas escritos en quechua, lengua vernácula de Bolivia en 1991; una serie de 7 número de la revista de autor anónimo, titulada “KritiKito” (UMSS, 1993-1994); un guion de teatro para estudiantes de colegio titulado Los dados eternos, con el que ganó el “Premio al mejor guion” en el Festival Intercolegial de Cochabamba en 1996; y otros.

El poemario Antítesis se terminó de editar en 1992, en la ciudad de Santa Cruz; sin embargo, su publicación se pudo realizar recién seis años más tarde, en Cochabamba, cuando la poeta decidió revisar la edición, agregar y/o quitar algunos poemas y lanzar el libro con la contención de René Garci y Gaby Vallejo. La autora nunca ocultó que siente pudor de su primer libro, con un lenguaje bastante sencillo, poco trabajado poéticamente y la tipografía cursiva le causa cierta incomodidad. Pero, vale, es un primer libro y así se aprende. Se aprende haciendo.

Poemario Antítesis, publicado en la ciudad de Cochabamba, en 1998.

“Poema del libro Antítesis, publicado en El Heraldo Vallejiano, Rincón de poesía vallejiana, Yutah, 2010”.

Metátesis del olvido. Poema del libro Antítesis, compartido en el homenaje al grande César Vallejo. https://spanport.byu.edu/instituto_vallejiano/mettesis.htm
Página original del libro, se puede apreciar el diseño y organización del título y del texto, además de la tipografía elegida para los poemas.
Versos de remate de Metátesis del olvido, en Antítesis (1998)
Portada del poemario, diseñada por Omar Ampuero en Santa Cruz de la Sierra, 1992.

Dedicatoria

A las mujeres de Latinoamérica

Al viejo san miguel donde nací y crecí

A mi extensa familia dispersa

A Mauricio, Mónica

Lourdes y Raúl

Agradecimientos

Al Dr. Feliz Rocabado Muriel,

 docente antropología cultural y lenguas andinas

Al diario Opinión por su aporte a la cultura.

Prólogo

Es la poesía refugio y morada del ser, donde habita el uno mismo en absoluta libertad y posesión de sí.

En el poemario inaugural antítesis de Rossemarie caballero, encontramos la expresión altisonante y vigorosa de un alma femenina, inquieta y seductora, en busca de esa apropiación de la invención poética para alcanzar la independencia de su mundo interior, más allá del sentimiento o la razón que estimula la realidad fría y objetiva.

Los versos de Rossemarie son una abstracción legitima emergente de su apasionada búsqueda que trasciende las limitaciones dogmaticas y convencionalismos sociales de u contexto vivencial.

Lo cotidiano y trivial se hace profundamente existencial y por eso mismo, universal y transcendente. El espacio perseguidor, mítico y vita de la mujer madre, alcanza resonancias temáticas y tonales de profundo contenido material y exquisita expresión poética. Lúdica, traviesa, con la fascinación mágica de la mujer sensual, siente el conflicto de la presencia y ausencia amorosa, convirtiendo el amor en una emocionante e interminable partida de ajedrez.

Metátesis del olvido, mito de Sísifo, dédalo, son poemas a la libertad y el libre albedrío, al devenir y la rutina, tratados con profunda sensibilidad metafísica e inusual lógica existencial.

 La tierra, esa esencia que consume y perfuma la vida, por evocación nostálgica, por cosmovisión, por arraigo vital, se convierte en un canto vibrante, de enfático colorido telúrico.

Las cuatro partes constituyentes del libro: Amor, existencia, maternidad y tierra, son un todo coherente, una unidad de estilo, técnica y propuesta poética.

Asistimos pues, al nacimiento de una autora de extraordinaria vocación literaria, y que, además, posee una multifacética producción artística como declamadora y directora teatral. Le auguramos el éxito porque estamos convencidos de que sus poemas gozarán de una sabrosa lectura por parte de espíritus sensibles, enfermos o contagiados de la pasión hechicera de la poesía.

Edgar Lora Gumiel

Santa Cruz de la Sierra, 1992

Presentamos a continuación algunos Poemas de la primera parte, de cuatro, que cuentan con el epígrafe "Es el amor tendré que esconderme o huir". (Jorge Luis Borges)

Antítesis, escrito en 1988, diez años antes de la publicación del libro efectuada en 1998. Este es el poema que da título al libro.

ANTíTESIS
De la inimaginada bruma
Brotaste
Gris, ocre, color humo
Como en la inescrutada selva
El puma
Con felino salto a su presa.
 
Eres lumbre y velo negro
Un poco de fuego y frio invernal
Calidez que aprisiona mi alma
Vaho que mi cuerpo hiela
Principio eres de fantasía
Y de mi risa el final. 




El poema Melancolía fue escrito en 1998 al despegar del aeropuerto de Tarija.

MELANCOLIA

Aquel lento atardecer
De otoño
Me quedé sin mí.
 
Cada letra desprendida
De las hojas de tus árboles
Dibujaba entre ráfagas
De viento
Otra nueva soledad.
 
Tus valijas de papel
Murmuraban impacientes
Una larga
Despedida.
 
Aquel frío atardecer
Arrancó –y para siempre-
Un pedazo de mi alma
Que se queda impar
Y, además sin mí.

AJEDREZ, escrito en 1986; es un poema que le gustó a Ana María Ramos Haag, una autora argentina que estuvo en Cochabamba, Bolivia en 1991, con quien armamos un Festival de Poesía contemporánea coreográfica en el teatro Adela Zamudio la Casa de la Cultura de Cochabamba, noviembre de 1991.

 
AJEDREZ
Blanco y negro
Negro y blanco
Columnas, flancos y cuadros
Albo día,
Noche oscura
Todo en combinación gris.
 
Alegría y tristeza
De nieve a carbón
De carbón a nieve
Se mueven las piezas
A capricho de una mano
Voluntad omnipotente.
 
Rey contra dama, dama contra rey
Torres, Peones y alfiles
Caballos acechando a su rival,
Almas en pugna, guerra hindú
No importa si atropellas
Es imprescindible ganar,
 
Envías un peón con tal intención
Que me quedo sin un brazo
Y tu dama luego acosa a mi cabeza
Apenas logro moverme y tu
Con un certero golpe al pecho
Jaque mate a mi existencia.
 
Niebla. Humo. Noche. Alud.
Nuevamente te perdí
Mañana será otro día
Y con mis dieciséis blancas
Tramando nueva estrategia
Me lanzaré tras de ti. 




A veces te sientes atraída por alguien pero ignoras su realidad, este poema escrito en Santa Cruz, es de 1992.

ATRACCIÓN

¿Qué misterio
envuelve tu aroma?
(al pasar cerca de ti tu hechizo percibí
y no lo puedo olvidar)
desde incontenible de pertenecerte
y penetrar en tu mundo
envolverme en tu aliento
y descubrir
¡cómo se escribe tu nombre!

El poema que sigue fue escrito en Cochabamba, en 1988.

TU NOMBRE

Aullido infinito
en la oscuridad profunda
de la impenetrable noche

Aletargado entre la espesura
del bosque
la garganta del cuadrumano
anuncia inmensurable eternidad.

(Auuuuu! Auuuuu!)
¡Ese nombre que no se me borra!


Lo bonito del poema de abajo es que, escrito en 1993, llegó de las manos de la autora a las manos del destinatario, en Francia el año 1999, impreso y siendo parte del libro.

SI VOLVIERAS 

Abril extranjero
piel clara, luciérnaga
desde el fondo e mis huesos
aspiro tu ausencia

Ah, si pudieras volver 
a pasear de mi mano
la montaña desierta de tu voz
ah, si pudieras leer
en el crepúsculo de mis días
la nostalgia de aquella noche gris
cuando te vi partir.

Si desde el siglo de las luces
recordaras el fulgor de mi valle
iluminado por tu blanca sonrisa.

Como solitaria paloma
en el diluvio, busco tu faz
y la sangre fluye
en el repaso de tus besos
sagrados besos
en el alba infinita
de tu acento nasal.

Solo muero a la espera del regreso.


El título en francés del siguiente poema escrito en el año 1988.

DES IDEES ET DES MOTS
Hay un hueco en la garganta
Es un hueco sin validez
No traduce la profundidad del alma
Ni traduce el metafísico pensar
Tu. Mental imagen. Tez canela
No percibes, pues no oyes
Lo que el hueco umbral faríngeo
Quiere Pero no puede expresar.
No oyes ni lees en limbo labial,
Pues no estás. Tez canela. Lejanía.
 
Hay también un ultrasecreto espacio
Entre el frontal y el parietal
Enmaraña las ideas, las sublimiza
Pero no las puede expresar.
 
Tú. Aroma de estío, piel almíbar.
Te entremezclas ahí dentro, las provocas.
Las ideas te aprisionan, te poseen,
Pero tú no sientes nada. Piel ausente.

Los poemas siguientes muestran que lo que no es para una, no es para una.

ESPERA

Cruel esquina…
la de la calle solitaria,
una sombra espero
no aparece.

Minutos… sesenta largas palpitaciones
cada sesenta vuelo la cabeza
por la sombría veinticinco.

Nadie asoma.

Cruel, cruel.
No percibes mi ansiedad
salta el pecho cuando un taxi
veloz pasa sin frenar.

Cruel, cruel, amor
yo aquí sentada en la esquina muero
y tú…
¿Dónde feliz sonreirás?


NADA

Solo te miré
y en tus ojos descubrí vacío
lóbrego silencio que hiela.

Aquella lumbre ayer destellante
hoy, muda y fría
como tu voz.
En tus grandes ojos verdes como cristales
casi encontré nada
solo un misterioso aunque secreto
que dice no.

Ya no te quiero

LOS SUEÑOS… SUEÑOS SON

Ayer yo soñé
un hermoso sueño
y ya desperté…
Ayer soñé 26 horas de sueño

Esos besos dados fueron solo al viento.
sus manos, su cuerpo jamás los toqué.
su alma nunca la atrapé
entre su aliento no me confundí,
ni dentro mi vientre él jamás se hundió.

Fue un hermoso sueño
mas, ya desperté…
Antítesis (Cochabamba, 1998). Estado del libro en fecha 01 septiembre de 2021

De esta manera, compartimos con ustedes algunos poemas y fotos del poemario Antítesis. Agradecemos su atención.

La contratapa de Antítesis (1998) lleva el texto de Gaby Vallejo Canedo referido a la esencia de Rossemarie Caballero y en aquel tiempo su naciente poesía.

ROSSEMARIE CABALLERO. PALABRAS PARA ENTRAR A OTRAS PALABRAS, EN EL LIBRO ANTÍTESIS

Desde que conocí a Rosse Marie en las aulas de la Normal Católica y de la Universidad Mayor de San Simón, desde que pudimos dialogar sobre los graves e inescrutables laberintos de la vida misma, la sentí enamorada –sin atajos de ninguna clase-  de la libertad y de la poesía.

Antítesis es un título que la representa de cuerpo entero: intensa, apasionada, contradictoria, escondiendo el dolor bajo antiguos mitos.

Así como es capaz de decir, vertical, al amor que se va:





“Derramo tu libertad 
como polvo por el camino
… dentro tuyo viviré como sal…”

 alcanza también la ternura de la mujer ante misterios de la gestación y el nacimiento del hijo cuando dice:

“Pasa por mi portal
 los dientes de marfil
 sus zapatitos blancos mi alma hacen temblar… 
Lleva en sus ojos pena y en su sonrisa amor
 Madre no me destruyas 
aún antes de nacer”.

 Un rasgo muy distintivo en algunos de los poemas es la sorpresa final en la última frase. Desconcierta, golpea. Algo se vuela en algún lugar de la sensibilidad. Y así representa nuevamente a Rosse Marie, a quien la conocemos desconcertante, dando sorpresas, volcando siempre en algún lugar lo establecido, lo definido, para sacar de allí su libertad y su poesía.

Contratapa, Antítesis. Cochabamba, Colorgraf, 1998.

Fotografía de Rosse Marie Caballero de finales de 1997
que se usó para contratapa de Antítesis.
(FOTOESTUDIO RELIEVE, calle 25 de Mayo
casi Ecuador, Cochabamba, Bolivia)

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